Hemos recibido una carta de una persona oriunda de este municipio ubicado en la Sierra de la Demanda. Ya habíamos tenido ocasión de contar cómo se había deteriorado gravemente la convivencia, y parece que los problemas se agravan. Publicamos la carta a continuación.

 

Como vecino/a de Cabezón de la Sierra, les envío la presente comunicación explicando las graves preocupaciones y problemas que padecemos en este municipio. Pueden consultar la información aquí explicada dirigiéndose al Procurador del Común en León o el Consejo de Cuentas en Palencia, la Delegación de Hacienda en Burgos o consultando sentencias y expedientes en curso del Juzgado de Instrucción de Salas de los Infantes y Audiencia Provincial, o bien preguntando directamente a vecinos y vecinas del pueblo. La convivencia diaria en el pueblo se viene deteriorando desde hace al menos 5 años, cuando el alcalde comenzó a confundir sus intereses personales con los del ayuntamiento y no aceptaba ninguna crítica; al contrario, premiaba a quienes le apoyaban y castigaba a quienes cuestionaban sus iniciativas. Los hechos que se relatan no son más que un pequeño resumen. Varios estamos muy preocupados y preferimos no identificarnos para evitar posibles represalias del alcalde y su entorno.

En nuestro pueblo existe ya un largo historial de conflictos y actuaciones arbitrarias protagonizados por el alcalde, que explicaremos más adelante. A esto se suma ahora otra negligencia importante. Como dice el Real Decreto 140 del 2003, es obligación de cualquier Alcalde garantizar la calidad del agua. A la vista de las fotografías que presentamos y de las quejas de varios vecinos y vecinas, parece que esto no fuera así. Manifiestan que estas situaciones no son ocasionales, se dan con relativa y demasiada frecuencia, originando problemas en el aseo personal, lavado de ropa, obstrucción de grifería y por supuesto en el consumo humano. Juzguen ustedes mismos:

 

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15:01 hs del 25-10-2015

imagen-214:00 hs del 30-10-2016

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22:00 del 20-10-2016

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14:00 del 30-10-2016

 

Estamos en el siglo XXI. No os confundáis, es real, estamos en Europa, en CABEZÓN DE LA SIERRA (Burgos). Una verdadera vergüenza la ceguedad e inacción para corregir o solucionar estas situaciones por las Administraciones locales, provinciales o regionales.

 

Pero éste no es, ni de lejos, el primer problema ni el más grave. Como decíamos antes, a este Alcalde del PP se le acumulan los problemas. Aparece con demasiada frecuencia en los medios de comunicación, bien porque el Ayuntamiento no presenta las cuentas en Hacienda y según dicen los periódicos le retienen cantidades económicas; tampoco las remite al Consejo de Cuentas de Castilla y León, que se las tiene que requerir, o lo hace con retraso de varios años. No atiende las Resoluciones expresas dictadas por el Procurador del Común de Castilla y León para ser cumplidas por el Ayuntamiento. Recientemente el mismo Procurador le ha requerido hasta en cuatro ocasiones para que presente documentación sobre ciertos expedientes, obteniendo el silencio por respuesta, y  ante esta ausencia ha obligado al Procurador a remitírselo a la Fiscalía General por si los hechos pudieran constituir alguna infracción o delito.

Ahí no acaban los problemas para este Alcalde. Actualmente se tramitan dos procedimientos judiciales contra él, uno por denuncia de la Fiscalía ante el Juzgado por delitos electorales encontrándose  en estos momentos en fase de petición de apertura de juicio oral, y otro (por causas distintas a las anteriores), en fase de instrucción y en calidad de imputado (encausado).

Siguiendo su trayectoria, este mismo Alcalde propone al Pleno del Ayuntamiento que  su propio hijo ocupe el puesto de Juez de Paz suplente en la localidad, cuando sabe mejor que nadie que su hijo vive y trabaja desde hace más de tres años en una ciudad  distante de más de 500 Km. A pesar de esta situación, todavía le conserva en calidad de vecino-residente y empadronado en el propio domicilio del Alcalde (su padre) en Cabezón de la Sierra, cuando, igualmente, debería conocer que esta situación no es legal. De este asunto y otros muchos existe abundante documentación y testimonios de primera mano.

La conflictiva trayectoria del alcalde, José-Paulino Alonso Melchor, es sobradamente conocida por el PP y las instituciones que gobiernan. Han recibido cartas e información oficial en reiteradas ocasiones. La actitud de este alcalde para con los vecinos que discrepan de sus decisiones es discriminatoria y caciquil, con expresiones como “aquí el que manda y el pu… amo soy yo”. También ha llevado a cabo medidas de “castigo”, como dejarles sin alumbrado público, o peor aún, iniciar procedimientos judiciales y costosos  (por supuesto, a cargo del Ayuntamiento),  que hasta ahora va perdiendo uno tras otro (teniendo que pagar el Ayuntamiento las costas en alguno de ellos).

La situación y deterioro de la convivencia  es palpable, dado el diferente trato que dispensa a los vecinos y vecinas en función de si le apoyan o le cuestionan. Existe una preocupación extrema y una tensión latente. Hace unos días se vivió una grave situación de enfrentamiento; entre los protagonistas se encontraba el alcalde, que ya fue condenado por amenazas a un vecino. ¿Hasta cuándo el PP puede aceptar esta prepotencia? Porque hasta la fecha no se ha obtenido ninguna rectificación; más bien al contrario, se muestran indulgentes con él. Ni el Partido Popular ni las autoridades correspondientes tomen medidas para encauzar este clima.

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