El periodista José Manuel Martín Medem escribió un libro llamado “Colombia feroz”. Desde luego el título reseña bien lo que viene sucediendo en aquel país desde principios del siglo pasado. Las atrocidades que la oligarquía colombiana ha perpetrado a través de la policía, el ejército y los grupos paramilitares constituyen un perpetuo crimen contra la humanidad. Frente a esa continua agresión, y con esperanzas de cambio, parte de las clases populares  empuñaron las armas y formaron diversas guerrillas. La mayor de ellas, las FARC-EP, están a punto de materializar un acuerdo de paz con el actual gobierno. Sin embargo, la sospecha de que la mayoría de las masacres cometidas por el estado quedarán impunes es cada vez mayor.

En este post nos toca hablar de una de ellas. La fiscalía investiga si unos 400  presos en la cárcel de La Modelo de Bogotá, en su mayoría guerrilleros de las FARC-EP, fueron cruelmente asesinados por los grupos paramilitares y los guardias de la prisión. Según se desprende de las investigaciones y confesiones de jefes paracos, estos grupos atacaron desde dentro la prisión, matando en el acto a unas pocas decenas de guerrilleros y tomando el control completo de la cárcel. A muchos los asesinaron después mediante descargas eléctricas; a los que sobrevivían, les remataban. Después los descuartizaron. Los restos fueron echados a las alcantarillas en buena medida, pero también parte de ellos acabó junto con las sobras de comida, que se vendía a las granjas cercanas como pienso para cerdos. Uno de los ganaderos desveló este horror al ver una mano entre la comida de sus animales, y llamó a la fiscalía y prensa.

Estas matanzas se produjeron en un largo período, del año 1999 hasta 2002. El Instituto Penitenciario de Colombia no atendio las quejas ni denuncias, entregando en la práctica el control de la cárcel a los grupos paramilitares. Esta masacre no hubiera podido tener lugar sin la complicidad del estado.

La situación de las cárceles, en cualquier caso, no ha mejorado. Hay varias donde apenas hay agua ni comida. La ausencia de atención médica es la norma. La sobresaturación ronda el 200%.  La mayoría ni siquiera tienen condena firme. Otros muchos se encuentran aún en la cárcel pese a haber cumplido su condena por la desidia y parálisis del aparato burocrático y judicial. De las aproximadamente 120.000 personas presas, unas 9.000 lo son por motivos políticos. Son habituales las protestas,  huelgas de hambre y desobediencia civil. Debido a la cercanía del proceso de paz, el gobierno habla de planes de emergencia para aliviar este drama, pero aún no se perciben mejoras sustanciales.

web_temp_big_tp_2.jpg_1718483346Cárcel de La Modelo

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Cárcel de Valledupar, donde sólo había agua 2 veces al día

 

Recomendamos encarecidamente leer este artículo de Prensa Latina, con fotos, audios de las entrevistas a los jefes paramilitares, resumen de las movilizaciones en las cárceles y, ante todo, un gran trabajo de investigación del periodista Dick Emanuelsson.

 

Centenares de presos en La Modelo fueron picados y tirados al alcantarillado

Para más información sobre el terrorismo de estado y la terrible represión a los movimientos populares en Colombia, recomendamos este otro post del blog, que incluye también material audiovisual de interés.

Y para quien tenga más curiosidad por las orígenes del conflicto social y armado en Colombia, la situación actual, las formas de lucha y organización del campesinado, pueblos indígenas, mujeres, comunidades negras, presos y presas políticas, y la posible paz en el país, recordamos que el jueves 15 y viernes 16 de Septiembre tendrán lugar dos jornadas con refugiados políticos colombianos en el Centro Social Recuperado de Gamonal. Será sin duda muy interesante. Como adelanto tenemos la entrevista que la radio libre burgalesa Onda Expansiva ha realizado a varios de estos compañeros.

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