Doce años después de que los marines invadieran Irak, acompañados por agentes del CNI de Aznar, el país está sumido en una matanza continuada, impulsada en buena medida por las potencias regionales e internacionales. Una matanza que sólo es posible después de la aniquilación total de las estructuras del estado y la sociedad, de  imponer la división por confesiones religiosas y de instalar el paramilitarismo sectario para enfrentar a la población. De asesinar a la intelligentsia, de saquear sus riquezas culturales, de masacrar a los profesores/as universitarios y causar grandes matanzas entre los alumnos. De arruinar su patrimonio cultural. De extraer el petróleo sin permitir que los beneficios sirvan para reconstruir el país. De permitir a fanáticos extranjeros, de diversas milicias sectarias, atentar contra la población civil. De instalar un gobierno títere que además es profundamente sectario y persigue a medio país.

¿Alguien podría pensar que el fanatismo wahabí no se aprovecharía del caos, o que no iba a estallar el sectarismo religioso contra los sunitas no iba a estallar? Más bien, al contrario, parece que se trata de planes deliberados para aniquilar a un país y un pueblo, al estilo del conflicto sirio.  Es fácil para EEUU  bombardear, diseminar uranio empobrecido y fósforo blanco, sembrar el odio, armar a milicias paramilitares y facilitar atentados en mercados; luego se dirá que los musulmanes son fanáticos que no pueden gobernarse por sí mismos, jugando la baza de la islamofobia, y se utilizará esa excusa para continuar dirigiendo el futuro del país desde Washington.

faluya_2Niños de Faluya muestran su rechazo a la llegada de tropas estadounidenses. Fuente: Iraq Solidaridad

No hay que olvidar tampoco que fue el colonialismo inglés el que dividió Oriente Medio y separó Kuwait de Irak. Cuando Saddam Hussein pensó que EEUU le permitiría anexionarlo para reunificar Irak, comenzó todo. Las potencias que le habían apoyado en la guerra contra Irán le traicionaron. En 1990, la “coalición” angloestadounidense bombardeó Irak, pero además inició un embargo económico y hostigamiento que costó millones de víctimas hasta 2003, especialmente entre los niños y niñas.

La activista Eman Khammas, quien estuvo refugiada en el estado español durante varios años e impartió varias conferencias en Burgos, nos explica la situación actual de Irak en el siguiente artículo publicado en Rebelión.org, que podemos leer en el siguiente enlace:

El pueblo iraquí atrapado en los enfrentamientos de terroristas de todo signo

Para recordar el ambiente previo y cómo era el Irak antes de la invasión, recomendamos ver el documental Bagdad Rap.

bagdad rap

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