Otra vez hemos tenido elecciones. ¡La fiesta de la democracia! Y, sin embargo, otra vez han existido multitud de incidentes, irregularidades, denuncias y un claro intento del Partido Popular de anular el voto de los emigrantes. No se trata de cosas nuevas; en el pasado han sucedido hechos mucho más graves. No estamos para dar lecciones de democracia a ningún país, y no vencrían mal unos cuantos observadores internacionales. Hablemos de ello, empezando por la jornada de ayer.

Muchas personas nos enteramos ahora de que las elecciones han sido privatizadas. Tal cual. Indra, una empresa de tecnología de seguridad y armamentística, con 80 % de capital privado y/o extranjero, concesionaria habitual del ministerio de defensa y cliente de otros estados (como Israel) se ha llevado un contrato por valor de 15,7 millones de euros para diseñar una aplicación y sistema que gestione el censo, volcar los datos para que las mesas comprueben si quien acude tiene derecho a votar o no, e incluso anotar y calcular resultados.

Por si esto no fuera suficiente, hay más datos que deberían alarmarnos totalmente. Esta empresa, además de tener una relación comprometida con el ministerio de defensa y países extranjeros en conflicto, está vinculada a una trama de corrupción del PP en Madrid, investigada en la Operación Púnica. Además, ha fichado como consejero al ex-alcalde de Burgos, el pepero Juan Carlos Aparicio.

¿Y cómo nos hemos enterado? Pues porque ha existido un error, o lo que dicen que fue un error, gravísimo en Burgos. Numerosos colegios electorales dependían del censo que había manejado INDRA, en el que NO figuraban decenas, seguramente centenares y es posible que hasta miles. El propio Raúl Salinero, candidato a la alcaldía por “Imagina Burgos”, no podía votar. Finalmente, tras un gran escándalo, la situación se normalizó a partir de las 13:00, aunque es difícil saber si la gente a la que se negó el voto finalmente acudió a depositarlo. Zoozobra Magazine recoge de manera resumida la “incidencia”. Desde luego, muchas casualidades.

Por otro lado, es público y notorio que muy pocos jóvenes emigrados al extranjero no han podido ejercer su derecho al voto. Eldiario.es recoge las quejas de la Marea Granate, que expone que el 95% de los casi dos millones de jóvenes emigrados no ha podido votar por las trabas burocráticas que el gobierno ha diseñado. Si el batacazo del PP ha sido más que considerable en estas elecciones, imagínense qué dimensiones hubiera adquirido en caso de que la juventud expulsada pudiera haber mostrado su rechazo a este gobierno.

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En otro orden de cosas, han existido muchas denuncias sobre manipulación del voto de personas mayores por parte de religiosas y militantes del Partido Popular. La tradicional imagen de las monjas llevando a los ancianos de sus residencias con el sobre del PP ha sido denunciada en muchos lugares: muchos municipios de Galicia,  Béjar, y Cáceres.  En este último municipio varias ancianas que no recordaban ni su propio nombre eran llevadas por una monja “a votar a la derecha como toda la vida habían hecho”.

También han existido otras escenas curiosas, como una candidata del PP en Lleida que ha votado dos veces, militantes del PP que han intentado comprar votos por comida en Huelva, una candidata del PP trasladando a los ancianos en Medina del Campo, la ausencia de 400 votantes en el censo de un barrio de León

Sin embargo, hay cosas más deliberadas que, por muy legales que sean, son más capciosas y graves. La justicia española, por ejemplo, amparó la reforma electoral que Cospedal llevó a cabo en Castilla La Mancha. Con el supuesto argumento de que sobraban parlamentarios y era un derroche mantenerlos, la presidenta redujo drásticamente su número, con lo que resultaría mucho más difícil que una tercera o cuarta fuerza política ingresara en la cámara. Sin embargo, el tiro le ha salido por la culata, porque ha perdido la mayoría absoluta y, al haber dejado a C´s fuera (con un 8,57% no tiene representación, algo absolutamente inédito), la pepera no tiene quien le apoye.

Y qué decir de las ilegalizaciones de partidos políticos que llevaron a cabo Aznar y el PSOE, con el silencio o la voz muy baja de la izquierda española. Con la eliminación de Herri Batasuna, Batasuna, Euskal Herritarok, Herritaren Zerrenda, el Partido Comunista de las Tierras Vascas, Acción Nacionalista Vasca, Abertzale Sozialisten Batasuna, Aukera Guztiak, D3M, Askatasuna, Sozialista Abertzaleak y centenares de candidaturas independientes en Euskal Herria, se robó la voz a innumerables vascos y vascas. Un resumen incompleto se puede consultar en Wikipedia.

La consecuencia más llamativa de estas ilegalizaciones fue la elección fraudulenta en 2009 del lehendakari “accidental” Patxi López. Este engendro, que reventó muchas fiestas vascas a porrazos e impulsó decididamente el fracking, pudo pactar con el PP de Euskadi gracias a que las 100.000 papeletas de D3M fueron anuladas. Es decir, pese a la ilegalización de su candidatura, muchísima gente utilizó su papeleta, aun sabiendo que su voto iba a la basura. El reparto de los escaños favoreció a los nacionalistas españoles, que durante 4 años estuvieron instalados en el gobierno vasco. El pucherazo se explica en este vídeo.

Ilegalizar

¿Y qué decir de Lizartza? En esta pequeña localidad guipuzcoana siempre había gobernado la izquierda abertzale con mayoría absoluta. Cuando su candidatura fue anulada, sólo el PP presentó lista, y ganó las elecciones con un ¡¡¡   7% de los votos   !!! La borrachera fascista de la alcaldesa duró 4 años, en los que incluso llevó al expresidente Aznar “a conocer al pueblo y sus vecinos/as”. Finalmente, en las siguientes elecciones Bildu recuperó la alcaldía con un resultado abrumador. Este municipio ejemplifica perfectamente el apartheid político que el estado español quiso imponer en Euskal Herria.

No pueden olvidarse tampoco las amenazas de ilegalización sobre la lista Iniciativa Internacionalista en las elecciones europeas de 2009. El Tribunal Supremo dictaminó que debía impedirse su participación, aunque finalmente el Constitucional admitió que no había ninguna evidencia clara de incumplimiento de la Ley de Partidos. En Euskadi se detectaron después decenas de irregularidades (incluso algunas mesas imputaron sus votos por error al partido nazi Democracia Nacional), que pudieron subsanarse en buena medida por la gran cantidad de interventores y apoderados desplegados. En el resto del estado, sin embargo, no podemos saber qué magnitudes tuvo el posible fraude. Existieron, eso sí, muchas denuncias públicas de falta de papeletas en los colegios, por ejemplo.

Así que con este historial, como decíamos al principio, no debería afirmarse que el estado español sea una democracia homologada, ni siquiera en el aspecto más formal. Venimos además de un déficit democrático porque nunca existió ruptura con el franquismo tras la dictadura; la monarquía impuesta por Franco continuó, las fuerzas militares, policiales y judiciales que ejercitaron la represión no fueron depuradas, hay centenares de miles de asesinatos de la guerra civil y el anterior régimen sin investigarse y las fuerzas armadas se reservan el derecho de ejercer de salvapatrias según reza el artículo octavo de la constitución.

29franco_rey_discurso_300El rey Juan Carlos junto con Franco saludando a los falangistas después de las ejecuciones de 5 sentencias de muerte.

Si añadimos a este modelo de estado las leyes más represivas que el gobierno de Rajoy ha aprobado, como la Ley Mordaza y el nuevo Código Penal, el cuadro se completa y nos deja una foto muy triste y gris, a la que urge darle la vuelta. Algunas izquierdas quieren volver a la república española.  Otras desean la independencia de sus pueblos. También hay una gran masa que apuesta por la autonomía de los procesos asamblearios y el rechazo a las elecciones, especialmente el movimiento anarquista (pero también otros). Sin embargo, tristemente, existe también quien apuesta a un cambio y maquillaje del régimen, sin hablar siquiera de una nueva constitución.

En cualquier caso, cada cual verá por qué lucha. Lo que no deberíamos olvidar es que el “cambio” sin pelea en las calles siempre es débil, y a menudo un engaño. La oligarquía plantará batalla, y tiene muy claros sus intereses. A ver si los pueblos también los tenemos.

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