Antonio Ledezma. Un animal político que ha ocupado todo tipo de cargos institucionales y de partidos tanto en el régimen de 1958 como en la actualidad. Un siniestro personaje de la derecha que es conocido por ser uno de los represores más orgullosos de la IV República, el régimen de “punto fijo” anterior a Chávez en el que conservadores y “adecos” se repartían el poder… y el dinero. Bipartidismo excluyente, represor y corrupto. Nos suena, aunque la violencia estatal y la miseria en Venezuela eran terriblemente mayores.

En el golpe de estado que la oligarquía venezolana intentó llevar a cabo en 2002, Ledezma, alcalde de uno de los municipios que conforman Caracas, desató una dura represión contra la militancia revolucionaria que apoyaba a Chávez. Durante los dos días que duró la intentona, llegó al cierre (e incluso destrucción física) de medios de comunicación independientes, como CATIA TV, con el fin de que no criticaran a los golpistas y no pudieran ser utilizados para organizar al pueblo en resistencia.

En 2014, después de las 43 muertes causadas por el operativo golpista de “La Salida”, el terrorista Lorent Saleh, quien recibió entrenamiento militar en Colombia, afirmó a otros conspiradores que Ledezma era un hombre clave para sus planes, que era el político que más los apoyaba.

Ayer fue detenido porque parece que existen pruebas fehacientes de su implicación en una nueva intentona golpista. Según avanzan las investigaciones, algunos militares disponían de un avión “Tucano”, propiedad de la empresa de mercenarios Blackwater (tristemente famosa por sus crímenes de guerra en Irak), desde el que iban a bombardear Caracas. Entre sus objetivos, presumiblemente señalados por Julio Borges (otro “pacífico opositor”), el palacio de Miraflores y la sede de TeleSur. Tras estos actos, el plan incluiría una declaración firmada por varios personajes representativos de la derecha política (entre ellos Ledezma) que avalarían un gobierno “de transición” en el que se volvería a los dictados del FMI y las privatizaciones de servicios públicos. Por el bien de la patria, claro, y por el de sus bolsillos.

Por eso, cuando algunos llaman a criticar a Venezuela porque la justicia actúa contra los golpistas, quienes simpatizamos con las causas populares debemos reflexionar. Más aún cuando el Partido Popular español y europeo muestran sin ambages sus relaciones con la “oposición” venezolana. ¿Qué debería hacer el gobierno de Maduro? ¿Ocultar estas pruebas a la justicia y permitir que los conspiradores sigan impunes y continúen declarando la guerra al pueblo venezolano? ¿Pedirles por favor que dejen de intentar regar de sangre el país?  ¿Esperar que mueran otras 43 personas, como el año pasado, por la violencia ultraderechista? ¿Pensar que EEUU dejará de intentar desestabilizar Venezuela? No seamos ingenuos. Quien la hace, la paga, y contra el fascismo no hay que ser suaves. La impunidad sólo trae más desgracias e injusticias. Por mi parte, bien encarcelado está hasta que se aclare todo lo que ha sucedido.

gfsdgd.jpg_1718483346María Corina Machado, Antonio Ledezma y Leopoldo Lopez, los tres golpistas más ultras de la derecha venezolana.

Dejamos aquí enlaces en los que se detalla tanto el plan de golpe de estado como las principales “hazañas” de Antonio Ledezma. Un fascista, un represor, un golpista.

Detenido el alcalde Antonio Ledezma, acusado de formar parte de conspiración golpista

Vídeo: La violencia es parte de la historia de Ledezma

Antonio Ledezma fue imputado por conspiración

El Tucano que podría haber sido utilizado para bombardear Caracas era propiedad de Blackwater

La Casa Blanca: “EEUU estudia herramientas adicionales para ‘encauzar’ a Venezuela”

Tras plan golpista desarticulado, oposición insiste en promover atajos inscontitucionales

Leopoldo López, el “monstruo de Ramo Verde”, un dirigente no muy cercano al pueblo

 

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